Trastorno del lenguaje

La disfasia o el trastorno específico del lenguaje (TEL), es una alteración del lenguaje que se produce en niños que tienen los órganos que intervienen en la producción del habla sin ningún tipo de alteración y cuya capacidad intelectual, auditiva y psicológica es normal aunque, en ellos, hay un trastorno neurológico que no está identificado.

Con la disfasia se dificulta el análisis que debe hacer el cerebro para ordenar tanto la secuencia de los fonemas y sílabas que forman las palabras, como la formación de las oraciones y también la capacidad de seleccionar los fonemas adecuados para formar una palabra, por lo tanto insistir en repetirle insistentemente las palabras sin que el niño logre conscientizar los movimientos que debe producir, resulta inútil. La capacidad de análisis y síntesis, fundamental para codificar y decodificar un mensaje, así como para lograr la generalización, está muy perturbada, o sea cuando aprende algo, no logra aplicar el mismo aprendizaje a otra situación semejante, es por eso que es tan importante trabajar sobre los procesos. Otra gran dificultad es lograr la abstracción, y eso incluye la comprensión de conceptos, que no tiene nada que ver con falta de inteligencia. El niño con disfasia, aprende, cuando se concretizan todos los aprendizajes, esto que es? es hacerle visualizar lo que queremos que comprenda, es volver concreto a travès de dibujos, colores y otras claves, los conceptos que son abstractos y por ende, incomprensibles para el.

¿QUÉ SINTOMAS PRESENTAN LOS NIÑOS QUE LA PADECEN?:

Los niños que la padecen presentan un déficit en el lenguaje tanto a nivel comprensivo como a nivel expresivo sin que exista un transtorno generalizado del desarrollo.

El déficit en el lenguaje oral se caracteriza por:

– Un retraso cronológico en la adquisición del lenguaje.
– Tener importantes dificultades específicas para la estructuración del lenguaje y la comunicación.
– Producir conductas verbales anómalas que se traducen en una desviación respecto a los procesos normales de adquisición y desarrollo del lenguaje.

Déficits a nivel expresivo:

– Intencionalidad comunicativa pobre y grandes dificultades para adaptarse al interlocutor.
– Expresión muy baja o casi nula.
– Las frases y palabras se dicen en el orden impuesto por el pensamiento que lo suscita. En algunos casos la expresión se reduce a jerga.
– Heterogeneidad del vocabulario, existiendo la presencia de palabras complejas y la ausencia de palabras más simples.
– Agramatismo: dificultades variadas en la estructuración sintáctica.
– Dificultad para manejar pronombres personales más allá de los cuatro años
– Ausencia total de partículas de relación (preposiciones, conjunciones…).
– Empleo persistente del verbo en forma atemporal: infinitivos y perífrasis verbales.

Déficits a nivel de comprensión:

– Grave alteración de la comprensión pudiéndose observar conductas ecoláicas (repite las palabras sin saber lo que significan).
– Pueden llegar a la sordera verbal.
– Reacción positiva a gestos.
– Dificultad para repetir y recordar enunciados largos.
– Problemas de evocación: expresiones interrumpidas con sustituciones de palabras y uso de muletillas.

Sintomatología asociada:

Los disfásicos suelen presentar dificultades en la estructuración espacial, transtornos en el ritmo y dificultades psicomotrices, repercutiendo estas dificultades en un retraso en los aprendizajes básicos, en su equilibrio afectivo-emocional y en la autoestima (presentándola baja). Si como consecuencia de sus dificultades se produce un fracaso en sus aprendizajes escolares, éste traerá consecuencias personales, familiares y de relación como por ejemplo:

-Problemas en la memoria secuencial de estímulos visuales.
-Transtornos de tipo perceptivo.
-Falta de programación en su actividad lúdica (juego simbólico).
-Alteraciones de la conducta social y afectiva, con rasgos de ansiedad.
-Dificultades en el desarrollo cognitivo: relación pensamiento/lenguaje.
-Graves dificultades para el aprendizaje de la lecto-escritura.

En conclusión, podemos decir que presentan graves dificultades en la comunicación y en el aprendizaje escolar por la falta de adquisición del lenguaje de lo cual se deduce la importancia vital del lenguaje como medio de comunicación para el individuo.