Coaching Docente

INTRODUCCIÓN

A lo largo de nuestra vida, nos encontramos con una serie de obstáculos y dificultades. En lagoons momentos, no somos capaces de superar dichas vicisitudes viéndonos obligados a recurrir a soluciones rápidas, en lugar de pedir ayuda o que seamos nosotros mismos quienes descubramos y generemos nuestras propias soluciones.

¿Cuántas veces hemos tenido un problema y hemos considerado que no tenía solución o ésta era desconocida? En esos momentos, si hubiésemos tenido la ayuda de otra persona, que nos hubiese hecho modificar la forma en que veíamos esa situación, posiblemente, hubiésemos visto otras posibles vías o soluciones eficaces.

¿Pero quién sería esa persona? Estamos hablando del “coach”, aquella persona que ayuda al “coachee o coachado” en su problemática. El coach no ofrece una solución determinada, sino que lleva al “coachee” que reflexione, reinterprete su situación de forma distinta, de manera que observe la realidad con otros ojos.

Antes de proseguir, sería necesario indicar qué entendemos por coaching. Debemos indicar que son numerosas las definiciones y en algunos casos algo confusas, al ser un término reciente en el mundo empresarial que va teniendo poco a poco cabida en el ámbito educativo. Así, podíamos definir coaching como una metodología de trabajo en la que participan dos elementos: el coach y el coachee, en la cual el coach ayuda, guía y orienta al coachee durante el proceso formativo para conseguir desarrollar el potencial de éste último.

En los centros educativos de secundaria, ¿Quién podría ejercer como coach?

Aunque podría ser cualquier tutor o tutora, en este artículo se va a hacer referencia a la figura del orientador de secundaria, debido a la posición estratégica que tiene en el centro. Siendo un elemento fundamental en la vida del centro, al ser uno de los vértices del triángulo constituido por el alumnado y profesorado.

Realmente, ¿Cuáles serían las capacidades y funciones que debe poseer/realizar un coach eficaz?

El/la orientador/a del centro de enseñanza secundaria deberá poseer las siguientes capacidades para poder ejercer como coach:

– Capacidad de inspirar confianza en el coachee. Es fundamental que el/la orientador/a muestre confianza en dos cuestiones: confianza en el sentido de compromiso y guardar discreción sobre la problemática o cuestión a tratar y en segundo lugar en trasmitirle al coachee la capacidad de ayudarle en la situación problemática.

– Capacidad para realizar una escucha activa. El/la orientador/a deberá tener una escucha activa, comprendiendo la situación en la que se encuentra el coachee (alumno/a) y las consecuencias de dicha situación.

– Capacidad de ser flexible. El/la orientador/a (coach) junto con el alumno/a (coachee) establecerán el camino a seguir, de manera que dicho plan de acción sea flexible y se vaya adaptando a las necesidades del coachee.

– Capacidad de comunicarse. El coach deberá empatizar con el coachee, demostrarle aprecio y comprensión, formulándole preguntas que susciten a éste una reflexión.

– Capacidad para diagnosticar situaciones. Es fundamental que el coach conozca las necesidades del coachee, así como su situación personal, académica y social, sólo desde el conocimiento del entorno del alumno/a, el/la orientador/a podrá asesorar y orientarle.

– Capacidad de prever el futuro. El/la orientador/a deberá tener ciertos recursos y herramientas para saber qué vías va a emprender el coachee, para así ofrecerle otras vías nuevas e información al respecto.

Respecto a las funciones, el/la orientador/a deberá:

– Facilitar el cambio. Recordemos que el coach no pretende dar soluciones ni establecerlas, lo que pretende es ofrecer un abanico de posibilidades y dar una nueva visión a una dificultad. De manera que gracias a ello, el sujeto por sí mismo, tome la decisión de emprender un nuevo camino.

– Ofrecer otras perspectivas.

– El/a orientador/a debe diagnosticar la situación en la cual se encuentra el/la alumno/a, sólo partiendo de las necesidades del coachee se podrá potenciar las cualidades, destrezas del alumno/a.

– Asesorar sobre la situación, sobre distintos puntos de vistas.

– Guiar al coachee en el proceso emprendido, realizándole cuestiones que inciten a la reflexión y sirva para ir clarificando las metas que pretende conseguir el/la alumno/a.

Pero todas estas capacidades y funciones, ¿Cómo se llevan a cabo en los centros educativos de Enseñanza Secundaria? ¿Cómo se lleva a cabo el coaching en los centros de Secundaria?

La metodología coaching deberá iniciarse con la solicitud de ayuda por parte del coachee (alumno/a) al coach (en este caso, al orientador/a del centro). Una vez iniciado el proceso de ayuda, es necesario que por parte del orientador/a del centro, recopile información sobre la cuestión planteada por el/a alumno/a. Así si es necesario, deberá contactar con el equipo educativo que imparte docencia al alumno/a.

Debemos indicar que dicha metodología deberá llevarse en un espacio destinado a ello, en el cual dé la posibilidad al alumnado de mostrar cuáles es su situación y cuáles son sus preocupaciones.

Tras varios contactos, en los cuales el/la orientador/a del centro conoce las necesidades del alumno/a, es momento de a través de preguntas, el/a orientador/a muestre las diversas perspectivas, ayudarle a que se conozca más a sí mismo, mostrarle cuáles son sus virtudes y sus limitaciones.

Durante todo el proceso, el coach (orientador/a) será una guía y un asesor que empleará distintas fuentes de información para conocer si el proceso iniciado es el idóneo. Deberá “acompañar” al alumno/a (coachee) no dándole la solución, sino facilitándosela, clarificándole las metas y explorando las diversas perspectivas existentes, de manera que el/la alumno/a posteriormente por sí mismo, tenga las herramientas suficientes y necesarias para emprender el camino solo ante una futura dificultad.

Por lo tanto, los/as orientadores/as de los centros de Enseñanza Secundaria, pueden llevar a cabo dicha metodología, pues sirve de ayuda, guía y asesoramiento a aquellos/as alumnos/as que en un momento determinado no saben cómo afrontar una situación. Ofreciéndole herramientas necesarias para que el alumnado pueda emprender este camino por sí mismo, al tener un mayor conocimiento de sí mismo, de sus potencialidades y sus destrezas.

El coaching educativo se dirige a los tres estamentos principales del contexto escolar: el equipo docente, los padres y los alumnos. El objetivo es desarrollar la confianza del entrenado en sí mismo para que así tome decisiones, asuma responsabilidades consiguiendo así los objetivos o metas que se hayan propuesto al inicio del proceso. La ventaja del coach es que al no pertenecer a la comunidad educativa aparece como un profesional imparcial que observa con ojos diferentes la realidad escolar.

El Coaching Educativo desea apostar por un aprendizaje individualizado para poder guiar, trasmitir y enseñar a los tres estamentos de la Educación (alumnos, formadores y padres) un nuevo modelo educacional. Al integrar esta nueva metodología los alumnos, formadores y padres serán los pilares fundamentales de una educación centrada en las personas.

Estructura del Coaching Educativo.
Tiene tres pilares fundamentales:
Coaching Familiar. Formación de padres y madres implementando las herramientas del coaching para que les ayude en la misión de educadores.
Coaching en las Aulas. Formación del docente como asesor académico entrenado en habilidades de comunicación, solución de conflictos, dominio emocional y liderazgo.
Coaching a los Alumnos. La formación de alumnos coachees. Los alumnos a los que irá dirigido serán los de 3º y º4 de la ESO y de 1º y 2º de Bachillerato. La razón es que en estas edades se forjan definitivamente las posibilidades y valores de las personas.

En el caso de los alumnos de bachiller el coaching está orientado a dotarles de una gran motivación, hacerles pensar en grande, conseguir que saquen lo mejor de sí mismos, que gestionen mejor su tiempo, tanto de ocio como de trabajo y que encuentren el equilibrio en sus relaciones con padres, profesores, compañeros y amigos. ¿Cómo conseguirlo? Elaborando un programa de trabajo con alumnos de4º de la ESO y 1º de bachiller. Se trata de un entrenamiento grupal para conseguir que estén mucho más motivados y adquieran habilidades avanzadas de comunicación y gestión de sus vidas en los diferentes ámbitos en los que se desenvuelven, y en especial, en el contexto escolar.

LA PROPUESTA DEL COACHING EDUCATIVO

Esta propuesta parte de la base de que los problemas en la educación tienen origen multicasual y que en la educación interviene toda la sociedad. A partir de esta premisa nosotros queremos hablar de procesos de mejora en el ámbito educativo, lo que se puede conseguir a través de una metodología como es la del coaching.

El coaching es una metodología que aplicada a la educación supone un proceso de mejora de habilidades personales y profesionales del docente. Se le enseña al docente a mantenerse motivado, lograr mayor proyección en el aula, a comunicarse eficazmente, a hacerse más ágiles y sensibles frente a las necesidades de los alumnos y a mejorar las relaciones con los padres de sus alumnos y cómo a través de habilidades de comunicación pueden fomentar dicho aprendizaje.

El coaching en educación está siendo aplicado desde hace algunos años en España y en diversos países con resultados excelentes. Por ejemplo, aquí en España, tenemos la aplicación realizada por el Instituto de Formación del Profesorado de la Universidad de Burgos que imparte un curso denominado “El desarrollo de habilidades en el aula: Coaching para docentes”; además el Observatorio para la Convivencia Escolar en Centros de la Comunidad Valenciana ha editado una guía para el profesorado con el objetivo de la formación para la convivencia basada en el Coaching. Y en México tenemos el ejemplo del Gobierno de Tamaulipas que está aplicando con éxito el Coaching desde hace varios años a todo el entorno educativo del Estado.

OBJETIVOS

General

Proponer un programa de Formación de Tutores Basado en el Modelo Gerencial Coaching, para Optimizar la Gestión Docente

Específicos

– Indagar la gestión docente realizada durante el proceso de tutoría
– Diagnosticar la necesidad de los docentes en participar en un programa de Formación de Tutores Basado en el Modelo Gerencial Coaching.
– Diseñar un Programa de Formación de Tutores Basado en el Modelo Gerencial Coaching, dirigido a los Docentes y alumnus del Instituto Altaia de Altea

BASES TEÓRICAS Y CONCEPTUALES
Para dar cumplimiento a los objetivos planteados en la investigación, la autora realizó una revisión bibliográfica con la intención de recopilar aquellas teorías y elementos conceptuales claves, que promueven algunos autores para fundamentar la propuesta desarrollada. En tal sentido, las bases teóricas las organizó de la siguiente manera: Constructivismo, andragogía, teorías motivacionales, teoría administrativa del liderazgo, para luego ampliar las bases conceptuales al desarrollar las dimensiones e indicadores que sustentaron las variables en estudio.
Constructivismo
Desde la perspectiva constructivista, el mecanismo de construcción del conocimiento sigue la vía de adaptación. Este proceso consiste fundamentalmente en una serie de acomodaciones, frente a desequilibrios que producen los conflictos conceptuales. Bajo esta concepción constructivista que aboga por la importancia del contexto, se inserta la idea que los procesos de cambios cognitivos, deben ser estudiados en el contexto en que se produce, el aprendizaje es considerado un proceso individual de construcción del conocimiento.
Ante tal propuesta, Ruiz (1996), opina que aunque las posiciones psicológicas de dos autores (Piaget y Vygotski) sobre el desarrollo cognoscitivo y la construcción del conocimiento parecieran contradictorias (desde el punto de vista epistemológico); desde una perspectiva pedagógica pueden ser interpretadas, más bien, como complementarias. De acuerdo con este punto de vista, un proceso de aprendizaje complejo, como lo es la elaboración de una investigación, requerirá no sólo de la interacción del estudiante con su entorno académico, en función del desarrollo alcanzado en su estructura cognoscitiva (Piaget), sino también de la intervención mediadora del docente, a fin de imprimirle significado y trascendencia al aprendizaje (Vygotski).
En tal sentido, Carretero (1999), señala que el docente debe poner el acento de su intervención, en estudiar el proceso de cambio y no sólo en la consecución de una determinada idea correcta, desde el punto de vista disciplinario. De allí que el constructivismo desde el punto de vista de la formación de tutores, tiene un fuerte impacto en el área, debido a la visión que se tiene acerca de la investigación, ya que el aprendizaje del ser humano va a ser a través de una construcción propia de sus experiencias, basadas en los conocimientos previos de la tarea a resolver.
Andragogía
La praxis andragógica se desarrolla bajo principios, acciones y actividades que hacen posible el proceso de aprendizaje en el adulto para que participe activamente e intervenga en la planificación, programación, realización y evaluación en condiciones de igualdad con sus compañeros y el facilitador. Al contextualizar lo afirmado anteriormente, el encuentro entre el tutor y tutorizado, -hecho que constituye una relación social denominada por González (2003) “relación tutorial”-, ésta situación representa un hecho andragógico, el cual según Adam, (citado en Fermín, 1991); se sustenta en cuatro (04) condiciones de la andragogía que se traducen en primer lugar, en la confrontación de experiencias culturales, profesionales y sociales entre dos adultos, (el que educa, y el que es educado), desapareciendo las diferencias marcadas entre tutor y tutorizado.
En segundo lugar, la racionalidad: El tutorizado posee los elementos de juicio para reflexionar en forma suficiente acerca de los contenidos que se le proporcionan, lo cual le permite adecuar sus motivaciones interiores para el logro de sus objetivos y metas. En tercer lugar, la capacidad de abstracción: El estudiante adulto tiene capacidad lógica y didáctica, es capaz de promover y planificar su educación en función de sus necesidades e intereses inmediatos y futuros. Finalmente, la integración y aplicabilidad: Este proceso tiene un carácter funcional que asegura, aumenta y diversifica las motivaciones y vivencias que mueven la conducta volitiva del estudiante adulto.
En la práctica, utilizando el concepto de Coaching en relación con diferentes iniciativas andragógicas, es posible identificar dos acepciones: (a), Como proceso de cambio personal en que una persona es orientada por un coach y (b), Como habilidad que desarrolla quien tiene responsabilidad en la conducción de equipos de trabajo. El elemento común de ambos usos, es la creencia que ante la necesidad de lograr objetivos en equipo, es fundamental un estilo de conducción que permita a las personas adultas aprender a aprender, y dirigir su desarrollo. El rol del coach en este proceso, será crear las condiciones para que los demás descubran nuevas opciones e innoven con éxito

Teorías Motivacionales
Como fundamento al estudio, la autora seleccionó la teoría de las tres necesidades. En relación con la misma, Atkinson (citado en Romero, 1999), dice: “la motivación tienen tres impulsos básicos: Necesidad de logro, poder y afiliación.” (p. 492). Al respecto, se puede destacar que la necesidad de logro, guarda relación con el grado de motivación que tienen las personas que ejecutan las tareas laborales; mientras que a las personas con necesidad de logro, les gusta asumir responsabilidades para resolver problemas; tienden a establecer metas propias con un grado moderado de dificultad y correr riesgos para alcanzar dichas metas; además, valoran mucho la retroinformación sobre la calidad de su actuación.
Por otro lado, la necesidad de afiliación se refiere a la tendencia del ser humano de trabajar cerca de otras personas que consideran sus compañeros, lo cual es positivo para las organizaciones, porque en equipo pueden alcanzar las metas con menor esfuerzo y tiempo. La necesidad de poder, se refiere al grado de control que la persona quiere tener sobre su situación. Esta necesidad puede guardar relación con la forma como las personas manejan el éxito o el fracaso. El miedo al fracaso, y la erosión del poder particular, puede ser un motivador importante para algunos.
De acuerdo, con los razonamientos que se han venido realizando, se puede inferir que esta teoría con su correspondiente adaptación a las características de la tutoría en el ámbito universitario; debe tomar en cuenta las directrices motivacionales del tutorizado, a fin de proporcionarle elementos adicionales que le permitan al tutor concretar sus necesidades de apoyo, proporcionarle experiencias y materiales que le lleven más allá de las dudas y le motive para continuar la búsqueda del conocimiento de manera independiente.

Teoría Administrativa del Liderazgo
El estilo de liderazgo que adopte el docente va a permitir la motivación en el estudiante – investigador hacia el trabajo efectivo. En este propósito, la autora seleccionó la teoría de liderazgo situacional, desarrollada por Hersey, Blanchard y otros (citados en Chirinos 2000), la cual se fundamenta en que el objetivo del líder situacional es pronosticar el estilo de liderazgo más efectivo tomando en cuenta las características del entorno y la naturaleza del trabajo a desempeñar. Por lo tanto, desarrollar el liderazgo a nivel de tutores, implica una continua capacitación, desarrollar la habilidad de pedir, recibir, proveer y utilizar la realimentación durante el proceso de investigación, en el cual el estudiante recibe orientación permanente sobre la forma y avance de su aprendizaje, para el logro de la meta académica.

Gestión Docente

La gestión, según Toro (citado en Gómez, 1998) “es una actuación orientada a un resultado, una realidad observable y medible”. Hecha la observación anterior, Azeredo (2001), destaca la gestión docente basada en el desarrollo de competencias en el estudiante – investigador, donde el docente – tutor debe aplicar estrategias didácticas alejadas de criterios metodológicos conductistas sustentados en resultados, y desarrollar una efectiva gestión docente como expresión de un referente constructivista de carácter histórico-cultural, que profundice el criterio formativo, con el enfoque de esencialidad de los contenidos que deben ser asimilados por el participante, para que pueda desarrollar competencias que le permitan un desempeño exitoso en su futura esfera de trabajo.
Coaching y Tutoría en Investigación
El coaching es una práctica gerencial, orientada a facultar; para que se pueda liderizar el desarrollo de la gente a través del trabajo inteligente, generando un proceso individualizado de aprendizaje para la acción efectiva. En tal sentido, Chirinos (ob. cit), señala que el proceso de Coaching tiene dos características básicas: Flexibilidad para adaptar el proceso a una gran diversidad de situaciones y rigurosidad para asegurar que el proceso esté consistentemente dirigido al logro de resultados observables. En efecto, Shapiro (2000), afirma que “el Coaching es un proceso para definir resultados a alcanzar, en común entendimiento y acuerdo compartido, entre supervisor y supervisado, basado en un acercamiento efectivo que incremente las posibilidades de lograr resultados exitosos” (p.3).
De igual forma, Cook (1999), agrega que la filosofía del coaching considera que “los seres humanos son grandes, descubren lo que realmente quieren; y pueden lograrlo más rápido y fácil con la ayuda de un asesor personal (coach)” (p.16). Es evidente entonces que se requiere de alguien más preparado para que ayude a fijar metas, a descubrir las capacidades reales y trabajar con eficiencia para alcanzar objetivos más altos. Por todo lo anterior, un coach es aquella persona que, después de un proceso de aprendizaje riguroso y concreto, tiene la capacidad de observar los fenómenos organizacionales, reinterpretarlos de un modo más poderoso e intervenir en ellos de la forma más efectiva posible.
Después de lo anteriormente expuesto, se puede inferir, que el tutor logra a través del coaching, abandonar su tradicional forma de conducir a los participantes-adultos, para convertirse en un verdadero líder en el proceso de orientación – aprendizaje, favoreciendo el empoderamiento de aquéllos. En consecuencia, debe ser una persona creativa, capaz de cambiar paradigmas, atento a satisfacer las necesidades de los estudiantes, dispuesto a lograr lo que se propone y usar los métodos y materiales requeridos; para lo cual debe estar dispuesto a desarrollar las siguientes competencias:
a) Comunicación: Según la UNESCO (1992). “El proceso de enseñanza aprendizaje se apoya en un efectivo sistema de comunicación” (p.6). Por tanto, la calidad del mencionado proceso dependerá de los componentes del sistema, donde los actores se ubican en una situación interactiva, pero cada cual ejecuta acciones para estructurar mensajes, conservar la información y aplicarla en la solución de problemas. Por esta razón, el coach efectivo debe asegurarse que su lenguaje corporal vaya acorde con el mensaje que quiere transmitir, ser accesible, trazar el plan, reglamentar la relación, de manera que el estudiante – investigador, se sienta con suficiente confianza para presentarle sus ideas, mantener la concentración y cumplir los objetivos propuestos al desarrollar el acto investigativo.
b) Motivación Integral: Está fuertemente correlacionado con el plano afectivo, le corresponde al tutor apoyar la movilización de la energía del estudiante en función del logro de las metas y objetivos del proyecto. Según García (2002), “La motivación que refuerza el tutor debe orientarse a responder por qué los estudiantes realizan determinadas acciones, y no tanto a cómo las realizan” (p. 16). De manera que el tutor, debe verificar permanentemente esta condición y apoyar la puesta en marcha de comportamientos orientados a reforzar el logro, cuando las circunstancias lo requieran.
c) Establecer una Relación Sinergética: Consiste en establecer una relación positiva entre tutor y tutorizado, que enfatice la responsabilidad del estudiante por mejorar su desempeño y calidad de su trabajo, a objeto de lograr resultados con un alto grado de excelencia. En base a lo expuesto, Nifle (1999), señala que “en la tutoría, se establece de inicio una triple relación sinergética: Sujeto, objeto y proyecto, los cuales se cohesionan a partir de procesos de investigación” (p.23). Esta reciprocidad se basará en los principios andragógicos de horizontalidad y participación, transformando al docente – tutor, en un puente entre la Universidad y el estudiante-investigador, para generar una sinergia enriquecedora de la experiencia, en la institución como un todo.
d) Empowerment: Es una herramienta utilizada en diversos modelos gerenciales: Calidad total, reingeniería, coaching, que provee de elementos al gerente para fortalecer los procesos llevados por las empresas para su adecuado desarrollo. En tal sentido, Zapp (2001), destaca que “empowerment quiere decir potenciación o empoderamiento, y se basa en capacitar para delegar poder y autoridad a los subordinados y transmitirles el sentimiento de ser dueños de su propio trabajo” (p.31). De allí, que el empowerment en la tutoría requiere de un liderazgo eficaz que diariamente sea capaz de facultar al estudiante-investigador, para que produzca conocimiento, aporte ideas y logre sus objetivos con altos niveles de excelencia.
e) Desarrollo de Carrera: Todos debieran regularmente evaluar su trabajo, para identificar si sus metas de carrera están en concordancia con el mercado y sus planes a largo plazo como personas. En tal sentido, Jaques (2000) define el desarrollo de carrera como “el esfuerzo concertado y coordinado entre individuos y organización” (p. 3). Cabe destacar que como coach de un trabajo de investigación, el tutor debe guiar y ayudar al estudiante, a considerar alternativas y tomar decisiones en cuanto a su investigación, mediante un profundo razonamiento que le permita explorar sus intereses, habilidades y creencias, considerando su presente y trayectoria futura.
f) Confrontación: Está enfocada en neutralizar o eliminar la resistencia al cambio y persuadir para mejorar el desempeño, identificar los déficit y prepararse para la aceptación de tareas de mayor complejidad. Según Hiltz (1998), “En la confrontación, el docente debe aprender a comunicar específicamente qué desea que el participante mejore y focalizarse en el problema de la ejecución más que en el alumno” (p.34). De manera que la confrontación puede utilizarse para producir cambios deseados, evitando causar conductas defensivas en el participante, fortaleciendo la relación estudiante – tutor.
g) Mentoría: Al mentor se le atribuye la condición de “sabio” que conoce el área de quien ayuda, su destreza no necesariamente es técnica; su aporte tiene que ver con el saber intervenir para ayudar a que el otro descubra nuevas opciones. En este sentido, Olalla (2002), indica que “el coach ayuda a ampliar la visión de manera de descubrir patrones, contextos y preguntas, que uno no ha sido capaz de ver” (p. 63). Esto incluye observar el desempeño, retroalimentar, saber escuchar, presentar alternativas y ejercitar la capacidad de autoevaluarse, donde el coach tutor más que aportar contenidos (lo que para muchos puede ser enseñar), es un facilitador que se concentra en el potencial de la persona.
h) Autoestima: Es una variable relacionada con la motivación inherente a la personalidad. Se define según Bisquerra (1999), como “la valoración que cada persona tiene de sí misma”. Por lo antes descrito, la autoestima configura la personalidad, valora el ser, y ésta se aprende, cambia y puede mejorarse. En este sentido, Wagner (1997), enfatiza que “el desarrollo del autoconcepto, autoestima y autoconfianza son elementos esenciales del desarrollo personal y por tanto de la orientación” (p. 6). Por lo que el autoconcepto coincide con el yo percibido y guarda relación con la acción tutorial, en el proceso de desarrollo personal de los estudiantes, tanto en lo afectivo como en lo académico.
i) Reconocimiento: Constituye la recompensa o premio que recibe una persona o un equipo por su excelente desempeño durante un período determinado. Al respecto López (2000), expresa que “en el campo educativo, el tutor representa al factor humano que coopera de manera integrada, utilizando una excelente comunicación con el tutoreado, guiándolo, orientándolo, proveyéndolo de herramientas para que desarrolle con éxito su trabajo de investigación” (p.18). De allí, que la labor de reconocimiento, permitirá impulsar el desarrollo afectivo y promover en el estudiante la facultad de investigar.

Tutoría Basada en el Modelo Gerencial Coaching

La importancia que tiene la tutoría en el ámbito escolar, parte de la definición de Aquino (2003), y la complementa Rangel (1998), cuando consideran que una tutoría de calidad, implica ajustar las especificaciones de carácter institucional, con las necesidades del tutorizado. Para el responsible delprograma, el coaching constituye un nuevo estilo de tutoría a través del cual el docente-tutor se convierte en el líder que faculta a sus participantes, para que éstos se desempeñen con libertad en un clima de armonía y una alta motivación al logro. Por las consideraciones anteriores, El tutor andragogo es responsable de los resultados del proceso que dirige y del desarrollo personal y profesional de los estudiantes adultos al elaborar una investigación, por lo que debe facultarlos para tal fin.
En ese mismo sentido, diversos autores (Valarino, 1997, 2000; Ruiz, 1998, 2001; Aquino, 1998; González, 2003), han señalado las características deseables en un tutor de investigación, en las que resaltan: La competencia profesional relacionada con el trabajo de investigación, que sea un investigador activo que garantizará su competencia como poseedor del conocimiento y de los tópicos metodológicos y estadísticos que requiera el estudio; además de estar informado y actualizado en las fuentes específicas. Por otra parte, debe poseer características personales que le permitan involucrarse en un trabajo exigente, a mediano o largo plazo, de ayuda u orientación a otras personas.

PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA

El programa de formación de tutores basado en el modelo gerencial Coaching, fue concebido para optimizar la gestión del docente Se organizará en tres (03) ciclos en forma intervinculada, para dosificar la orientación de las nuevas experiencias compartidas, de modo que los participantes internalice los nuevos conocimientos, con el propósito de que los aplique en su área de acción y se convierta en un tutor orientador para sus estudiantes, además de animador – facilitador de las actividades de investigación. La duración total del programa es de sesenta (60) horas presenciales, distribuidas en tres (3) talleres con una duración de veinte (20) horas académicas cada uno. Cabe destacar que esta distribución podrá variar, a juicio de cada facilitador.

REFERENCIAS
Aquino E. (1998). Manual del Facilitador Asesor de la Modalidad de Formación por Estudios Universitarios Supervisados. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Caracas. UNESR.
Aquino E. (2003). Sistema de Tutoría en la Investigación Social. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Caracas. UNESR.
Arias O. (2005). Coordinación de Asuntos Académicos. Instituto Universitario de Tecnología de Yaracuy (IUTY). Entrevista realizada en mayo (2005)
Azeredo A. (2001). Manual de Orientación Tutorial. Barcelona: Praxis.
Baca, G. (1998). Evaluación de Proyectos. 3ª Edición. Colombia: Mc Graw Hill.
Bisquerra R. (1999). Actividades de Información Académica y Profesional. Barcelona: España.
Calderón R. (2002). Constructivismo y Aprendizajes Significativos. [Documento en Línea] Disponible: http:://www.monografías.com Categoría: Educación. [Consulta Enero del 2002].
Carretero I. (1999). Constructivismo y Educación. Barcelona-España Editorial Sique.
Chávez. N. (1998). Introducción a la Investigación Educativa. Editorial Mc Graw Hill: México.
Chirinos E. (2000). Coaching y Negocios. Calidad Empresarial. Nº 16. Caracas.
Cook, M. (1999). Coaching Efectivo. Cómo Aprovechar la Motivación Oculta de su Fuerza Laboral. Colombia: Mc Graw Hill Interamericana S.A.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 36860, de fecha 30 de diciembre de 1999.
Díaz Barriga, F. y Hernández G. (2003). Estrategias Docentes para un Aprendizaje Significativo. Una Interpretación Constructivista. México: Mc Graw Hill. 2ª Edición.
Fermín O. (1991). Andragogía. Caracas: Universidad Nacional Abierta.
García, V. (2002). La Educación Personalizada en la Universidad. Vol. 27 del
Gómez, L. (1998). El Desempeño Profesional del Docente en Educación Básica.
González, F. (2003). El Sistema de Mediación Tutorial. Enfoques, 2, 56 – 71.
Hernández y Otros. (1998). Metodología de la Investigación. México: Mc Graw Hill.
Hiltz SR. (1998). The Virtual Classroon. Ablex Publishing. Corporation
Hurtado, J. (1998). Metodología de la Investigación Holística. Caracas: Panapo.
Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social. ILPES (1997). Guía Para la Presentación de Proyectos. 10ª Edición. México: Siglo XXI.
Instituto Universitario de Tecnología de Yaracuy. (1997). Reglamento de Pasantías. Autor.
Jaques E. (2000). La Organización Requerida. México: Granica.
León R. Y Montero S. (1993). Diseño de Investigación. 2da. Edición. Colombia: Trillas.
Ley de Universidades. (1970). Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 1429, Extraordinario, de fecha 08 de septiembre de 1970.
López, E. (2000). Herramientas para Iniciar un Trabajo de Investigación. Caracas: FEDUPEL.
Matamala R (2005). El Coaching en la Organización. Fundador de Training and Performance Team Colombia. [Documento en Línea] Disponible en: rimatamala@aolpremium.com [Consulta 2005: octubre 18].
Méndez, C. (1999). Metodología. Guía Para Elaborar Diseños de Investigación en Ciencias Económicas, Contables y Administrativas. 2ª Edición. México: Mc Graw Hill.
Namakforoosh, N. (2001). Metodología de la Investigación. 2ª Edición. México: Limusa.
Nifle R. (1999) Theorie Coherentes Humanaines et Méthodes Institut. Paris. France. [Documento en Línea] Disponible en: www.Instituto-coherences-24-05-2005. [Consulta 2005: octubre 21].
Olalla V. (2002). El Coaching. Monografías Santiago de Chile. New.Field.
Pozner, (2003). Docente del Siglo XXI. Cómo Desarrollar una Práctica Docente Competitiva. Análisis de Currículo. México: Mc Graw Hill. 2ª Edición.
Programa Nacional de Pasantías en la Industria. (1976). Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 31141, de fecha 29 de diciembre de 1976.
Rangel, L. (1998). La Calidad del Servicio de Asesoría en los Sistemas de Educación Abierta y a Distancia. Ponencia Presentada en la Reunión Latinoamericana de Educación Abierta y a Distancia en la Universidad Nacional Abierta, Caracas.
Reglamento de los Institutos y Colegios Universitarios. (1974). Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 30316, de fecha 29 de enero de 1974.
Romero G. (1999). Motivando para el Trabajo. Rogya. Mérida: Venezuela.
Ruiz B (1996). La Competencia Tutorial. Un Análisis Teórico – Conceptual. Planiuc, 22, 93 – 118.
Ruiz B. (1998). Formación de Tutores de Trabajos de Grado. Barquisimeto: CIDEG.
Ruiz B. (2001). El Asesoramiento Académico. Lara: CIDEG.
Shapiro, L. (2000). Evolution of Collaborative Distance Work at Items Estructure and Process. Journal of Knowledge Management.
Silva y Otros. (2005). Informe de Gestión de la Comisión de Pasantías de la Especialidad: Tecnología en Administración del IUTY. Lapso 2004 – I. Trabajo No Publicado. Instituto Universitario de Tecnología de Yaracuy.
Torres, W. (2003). El Coaching como Estrategia Gerencial Efectiva en el Aula y su Aplicación en las Fases del Componente de Práctica Profesional en el Programa de Educación Integral en la UPEL – IPB. Trabajo de Grado de Maestría No Publicado. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Lara.
UNESCO. (1992). Plan de Acción para la Transformación de la Educación Superior con América Latina y el Caribe. Caracas: Autor.
Universidad Pedagógica Experimental Libertador. (2003). Manual de Normas para la Presentación de Trabajos de Grado de Especialización, Maestría y Tesis Doctorales. Caracas: FEDUPEL.
Valarino, E. (1997). Tesis a Tiempo. Caracas: Equinoccio.
Valarino, E. (2000). Voces Internas de un Tutor de Tutores: Una Alternativa para la Tutoría de Tesis. [Documento en Línea] Disponible: http://usb.gov.ve[Consulta 2003: Octubre 17].
Wagner M. (1997). La Sensación de Ser Alguien. Miami-EEUU: Caribe.
Zapp W. (2001). La Transferencia del Poder Dentro de la Empresa. Emporwerment. [Documento en Línea] Disponible http://coachingevameafls.com[Consulta 2003: octubre 18].

img_coaching